Genuina amabilidad

Esta tarde he salido a dar un paseo por los alrededores del sitio donde me estoy quedando. Los tres primeros días los pasé en un tranquilo hotel no demasiado alejado del aeropuerto, hace dos días me mudé a este pequeño apartamento en la planta 18º de un edificio para estudiantes.

Hoy decidí que quería caminar un rato, así que, cámara en mano me eché a la calle bajo un calor que derretía la piel. Tras un rato haciendo fotos a todo lo que me parecía raro, que básicamente era todo lo que veía, una señora para su moto cerca de mí y me comienza a hablar en indonesio.

Yo rápidamente recurro a mis conocimientos del lenguaje y suelto: “Saya tidak mengerti bahasa indonesio” que viene a decir “No entiendo indonesio”. Sorpredentemente, me cambia de idioma y me comienza a hablar en inglés, y digo soprendentemente porque no es habitual que la gente sepa inglés aquí, no es un sitio turístico y con el indonesio les sobra.

El caso es que después de las clásicas preguntas (¿De dónde eres? ¿Estás de vacaciones? ¿Te gusta esto?) me invita a ir a su casa. Me dice, venga vamos, quiero presentarte a mis nietas y así ellas pueden practicar un poco de inglés contigo.

No queriendo ser descortés y, sin nada mejor que hacer, acepto la proposición y me monto con ella en la moto. Por un momento pensé, “joder, me va a llevar a un callejón lleno de indonesios con navajas y me voy a quedar sin un duro y  con un par de heridas muy feas”.

Pero no, me llevo a su casa, me presentó a toda su familia, tuvimos una charla agradable, me invitó a un té helado y cuando me despedí, me pidió que volviera otro día y me dió el número de la casa.

Cosas como éstas te hacen preguntarte si no habremos perdido por el camino más de lo que hemos ganado.

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7 respuestas a Genuina amabilidad

  1. Jan Carreras dijo:

    Me apunto como espectador de tu vida y experiencias en Indonesia! Me parece una experiéncia única.

    No dejes de publicar. Un saludo y ánimos!

  2. Sergio dijo:

    Qué fuerte. Esta escena aquí sólo tendría un final: el callejón.

  3. Jan Carreras dijo:

    jejeje, no acabo de pillar este último comentario tuyo. 😉

    Un saludo, Jan.

  4. Leo dijo:

    Estoy con Sergio, yo habría pensado que la señora quería mis órganos o algo así…
    Con respecto a la pregunta que te haces al final, yo creo que está claro que sí.

  5. Merilyn dijo:

    Que atrevido te podia haber pasado cualquier cosa. Definitivamente perdistes la cabeza desde el dia que te vino la idea de irte a vivir a Indonesia.

  6. David dijo:

    Otro más que se apunta a seguirte, con la lectura como medio. No dejes de escribir. Fuerza y suerte.

  7. Víctor dijo:

    Bueno, pensándolo fríamente al modo occidental, ciertamente fue una locura… pero como decía espronceda “Y si caigo, ¿qué es la vida? Por perdida ya la di, cuando el yugo del esclavo, como un bravo, sacudí.” Que bien me ha quedado xD

    Gracias por el apoyo 🙂

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