Ya ha pasado casi un mes desde que volví a Surabaya, durante febrero y marzo estuve en Canarias, volviendo a disfrutar de esos rincones maravillosos que tiene mi tierra, de mis estupendos amigos y mi increíble familia.
Pero ya estoy de nuevo en mi país de adopción, rodeado de multitudes, de parajes indiscriptiblemente bellos y lugares a los que es mejor no acercarse. Un país de contrastes, como lo son todos, sólo que aquí es más fácil verlos.
He estado ocupado con los viajes, con el trabajo y ahora con la mudanza, a final del mes me mudo a una casa, dejo el apartamento en el que he estado viviendo hasta ahora y empezaré a disfrutar de los placeres de un lugar más tranquilo… o no. En cualquier caso es un nuevo cambio, y los cambios siempre son buenos, son el tabasco de la vida.
Es imperdonable lo abandonado que he tenido el blog, así que hago propósito de enmienda y voy a intentar contaros más a menudo lo que veo por aquí, lo que me encanta y lo que me aterra. Esos pequeños detalles que hacen que sea tan especial vivir en otro país, como el niño que me crucé hoy mientras caminaba de vuelta al apartamento, me miró y quería decirme algo, comunicarse, hablar conmigo y recurrió a todo sus conocimientos de inglés y así, con una gota de sudor perlándole la frente por el esfuerzo me gritó: YES NO, YES NO
Os tengo mucho que contar y prometo buscar el tiempo para hacerlo.
¡¡Yuhuu!! ¡¡Que ya se te echaba de menos, hombre!!
A ver si puedes ir escribiendo un post de vez en cuando y saber cómo te van las cosas por ahí.
Y sobretodo fotos, muchas fotos please!!
Un saludo, Jan.
Prometido, muchas fotos
Eso, a ver si tienes una conexión, y podemos goliznear. Abrazos
Bienvenido de nuevo! Estoy ansioso por leer tus experiencias javanesas